La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo. (Platón)

viernes, 20 de abril de 2007

TRAGEDIA EN LA UNIVERSIDAD DE VIRGINIA











El pasado día 16 de abril Cho Seung- Hui decidió destrozar la vida de 32 familias en la Universidad Politécnica de Virginia. Un joven que ya había sido declarado “enfermo mental” por un tribunal en al año 2005 y que, aún así, consiguió aludir todos los controles establecidos por los EEUU para evitar que las armas de fuego caigan en manos peligrosas. Una de las principales preguntas que se hace la policía es si Cho podía comprar o no armas, pero todo apunta a que pudo acceder a una sin ningún inconveniente en una tienda de Virginia y otra a través de Internet.

Después de los dos primeros asesinatos Cho decidió hacer un alto en el camino para mandar un paquete a la cadena de televisión NBC. Su contenido es más que escalofriante, contiene un vídeo con imágenes amenazantes, 29 fotografías suyas con cara agresiva, empuñando pistolas, cuchillos… y todo ello acompañado de un manifiesto de unas 1800 palabras. Este contenido no fue emitido hasta que la policía lo autorizó, a las 16:30 del miércoles (22:30 en la España peninsular). La NBC no ha emitido la totalidad de las imágenes y antes de hacerlo parece que se sumergieron en un largo debate. Tras la decisión de emitir su presidente, Steve Capus, declaró que querían “ser sensibles con los sentimientos de las familias de las víctimas”.













Parece que los problemas mentales de Cho no eran ningún secreto entre sus conocidos, porque amigos no se le conoce ninguno. Ya había mostrado síntomas de inestabilidad mental y tendencias suicidas con anterioridad, por lo que había sido ingresado en un centro de salud mental. Se llamaba a sí mismo el Interrogante, Question Mark en inglés, y siempre firmaba con ese nombre. En la clase de escritura teatral, según declaran sus compañeros, había recitado escenas escritas por él mismo llenas de violencia en el que las sierras mecánicas y los martillos eran los principales protagonistas.
Todo ello desembocó en que Cho, tras la matanza, decidiera acabar también con su vida.


La tragedia de Virginia también ha afectado a las más altas esferas. Una agenda política que giraba en torno al enfrentamiento que se vivía entre el Congreso y la Casa Blanca en relación con la guerra de Irak se ha visto totalmente desmoronada.
El tiempo pondrá las cosas en su sitio y hará que las aguas vuelvan a su cauce pero habrá que esperar para ver en qué medida un suceso de tales dimensiones será capaz de influir en la clase política y en sociedad de la mayor potencia del mundo.

Aquí podéis encontrar los testimonios de gente como tú que está conmocionada con la tragedia.

También puedes acceder a otras noticias relacionadas con el suceso.

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viernes, 23 de marzo de 2007

Hacia sociedades de saberes compartidos

Nuestra sociedad es en general plural, sin embargo ha surgido el término de “sociedad de la información” en lugar de “sociedades” porque lo que se pretendía mostrar es que la cuestión de la información no era sólo un asunto de infraestructuras y de técnicas, sino que planteaba interrogantes en la sociedad.
La información ha producido un impacto en nuestros de sistemas de producción y ha sido considerada como un “todo económico” por numerosos movimientos ciudadanos y sociales desde los años 90. Pero también hay quien opina que la información se escapa del proceso económico actual, lo supera. Una manifestación clara de ello es el problema que ha surgido en torno de los derechos de la propiedad intelectual puesto que, como bien se dice, tienen la “carrera perdida de antemano”.
Es evidente que a mayor información aumenta el multiculturalismo, pero parece que la mayor potencia mundial se opone a ello, lo que se presenta como una gran paradoja y parece que dará lugar a multitud de debates en torno al tema.
A través del libro Palabras en juego lo que se pretende es acabar con toda esta complejidad y convencer al mundo de que en realidad la sociedad en la que vivimos es multicultural, compleja, y que hay que abrir nuestras fronteras hacia los demás, para lo que la información nos presta su ayuda siempre que se ponga a disposición de todos en una dinámica de paz, respeto y solidaridad, es decir, se trata de llegar a una “sociedad de saberes compartidos”.